Recursos globales

Las olas del océano albergan enormes cantidades de energía pura y representan la principal desaprovechada fuente de energías renovables en la actualidad. Convertida en electricidad, la energía de las olas podría satisfacer hasta una décima parte de las actuales demandas de energía globales.

Las olas se crean cuando el viento se mueve sobre la superficie del océano. Incluso las pequeñas ondulaciones en la superficie le ofrecen al viento una fuerte pendiente contra la cual empujar, haciendo que las olas crezcan y sigan viajando. En aguas profundas, las olas pueden viajar miles de millas náuticas hasta que su energía se disipe en las costas lejanas. La energía producida por las olas se produce en cualquier parte dentro de la cuenca oceánica, hasta que finalmente llega a la plataforma continental con su poder prácticamente sin disminuir hasta que alcanza una  profundidad cercana a los 200m. La interacción entre las ondas y el fondo del mar reduce gradualmente los altos niveles de potencia en las olas. (Para ver más, ir a recursos de energía de olas cerca de la costa vs mar adentro).

La combinación de la rotación de la Tierra y la dirección de los vientos dominantes del oeste significa que las regiones con altos recursos de energía undimotriz  se encuentran normalmente a lo largo de las costas occidentales de los continentes. Esto es especialmente cierto en lugares donde las olas pueden viajar en dirección oeste, sin ningún tipo de obstáculos durante miles de millas náuticas.

Por otra parte, las olas del océano son consistentes y los estados del mar se  pueden predecir  con 48 horas de anticipación. Pronósticos exactos de viento, en cambio, sólo están disponibles con 5-7 horas de antemano. Otros factores que hacen esta energía de olas especialmente atractiva para la generación de electricidad es su alta densidad energética  comparada con la que ofrece la energía solar o eólica.